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Por qué no me acaba de gustar "Perdidos en la tribu"

Por qué no me acaba de gustar "Perdidos en la tribu"
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Estaba escribiendo sobre los pueblos indígenas que están en peligro por culpa del turismo “civilizado” cuando me he acordado de este programa de televisión sobre el que hace tiempo quería hablaros. Se trata de “Perdidos en la tribu”, un programa que no me acaba de gustar.

Aunque muchos de vosotros ya lo conoceréis, antes de dar mis razones recordaré que Perdidos en la tribu es un programa de telerrealidad de Cuatro, un reality en el que sus protagonistas, varias familias españolas, conviven con distintas tribus indígenas del Amazonas o de África.

La parte buena del programa es que te muestra la manera en que estas tribus viven en su entorno, puedes observar sus costumbres, su gastronomía, su cultura… Y me diréis, claro, pero eso también lo muestra un documental. Precisamente la parte mala del programa es que no se trata de un documental.

Y es que aunque efectivamente puedas comprobar cómo viven las personas de esas tribus, no lo hacen en condiciones normales sino que están tratando de convivir con personas extrañas a las que les cuesta adaptarse a sus costumbres.

Familias occidentales que no tienen nada que ver con ellas y que sufren en sus propias carnes las dificultades de unas condiciones de vida para nosotros extremas. Y si bien existen buenos momentos televisivos que ofrecen familias “invitadas” que se esfuerzan por convivir e integrarse en su nuevo entorno, con toda la valentía y fuerza que supone, también hay peros.

Falta de comunicación y respeto

Las dificultades de comunicación son evidentes. Desde que las familias llegan a la tribu hacen esfuerzos por comprender, más por señas que por palabras, lo que les rodea. Tan solo cuentan con intérpretes en determinados momentos del programa, cuando hacen reuniones para ver cómo han ido los últimos días.

Teniendo en cuenta que las familias españolas no van de vacaciones sino que han de convivir como si fueran uno más de la tribu, es complicado saber cómo preparar una comida, cómo transportar agua, cómo dormir, cómo lavarse… y eso puede llegar a desesperar a cualquiera.

No me gustan las familias que, aprovechándose de esa incomprensión mutua, hacen comentarios que van de graciosos pero que a mí me parecen una burla a esas personas que las rodean.

En algunas ocasiones se ven críticas, menosprecios, amenazas… que me pregunto si serían capaces de hacer a cualquier extranjero occidental con el que convivieran y no se entendieran.

La impresión que me dan (y me estoy refiriendo especialmente a una familia que tuvo que abandonar el programa porque una de las participantes se mostró algo violenta en su desesperación por no cortarse el pelo al estilo de la tribu) es que tratan a esas personas, más que como a niños, como a personas inferiores.

Dicho todo esto, he de destacar que la familia del Amazonas muestra una actitud totalmente respetuosa a las personas de su tribu y sus costumbres. Los de la tribu han felicitado a algunos por su esfuerzo y porque “parecen uno más de ellos”. Vamos, como debería ser, ya que vas allí a integrarte del mejor modo posible.

Otra cosa es el sentido que tiene ir a “molestar” a unas personas que parecen felices en su entorno y a las que no sabemos cómo afectará el contacto con las cámaras.

Viendo esas escenas de vergüenza ajena, me he planteado lo que pasaría si los invitaran a un intercambio con una familia japonesa o estadounidense y no tienes ni idea de japonés o inglés. No creo que nadie andara burlándose de sus anfitriones o despreciándolos, y menos delante de las cámaras con total naturalidad.

En definitiva, puedo entender que las situaciones límites te lleven a enfadarte con la tribu, pero el enfado o la incomprensión no deberían dar paso a los comentarios de desprecio o de burla, como si nosotros fuéramos superiores a las personas que nos acogen, y aprovechándonos de que no nos entienden. ¿Harían lo mismo si el traductor estuviera en todo momento con ellos?

Por todo ello, a pesar de algunos puntos positivos (los que acercan al programa al documental), no me acaba de gustar “Perdidos en la tribu”. ¿A vosotros qué os parece el programa?

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