Publicidad

La Plaza Redonda de Valencia, bulliciosa antes y ahora

La Plaza Redonda de Valencia, bulliciosa antes y ahora
Sin comentarios

Publicidad

Publicidad

Recientemente, en una de nuestras visitas a Valencia, mis pasos me llevaron hacia un barrio de la ciudad que siempre me gusta recorrer, pero al que hacía tiempo que no iba: “Ciutat Vella”, más concretamente la zona de Santa Catalina.

El recorrido es casi un ritual: me sitúo en la entrada de la Plaza de Santa Catalina para tener una panorámica de la calle de la Paz y de la Plaza de la Reina, prestando especial atención al Miguelete y a los diversos edificios modernistas cercanos a mí.

Aquí giro para ver el campanario de la iglesia que da nombre a la plaza y entro en una pequeña tienda de toda la vida en la que compro un chocolate tradicional, buenísimo, presentado en barra cilíndrica. Me detengo frente a la histórica Horchatería de Santa Catalina para observar sus azulejos pintados.

A continuación llego hasta la plaza Lope de Vega fijándome en la que, según dicen, es la casa más estrecha de España. Y, finalmente, accedo, por la calle Sombrerería, a la Plaza Redonda o Plaça Redona, un bullicioso y curioso rincón.

Como se puede suponer por su nombre, esta plaza es circular. Se encuentra situada en el interior de una manzana de viviendas, por lo que desde el exterior uno ni sospecha que está ahí. La Plaza Nueva o del Cid, como se conocía al principio, fue construida en 1840.

En origen, esta plaza se utilizaba como mercado, y los bajos de las viviendas más unos puestos que formaban un anillo interior se dedicaban a la venta de útiles para el hogar y comestibles, así como al comercio textil (mantelerías, hilados, bordados, encajes).

Plaza Redonda Valencia

Actualmente algunos de estos establecimientos aún se dedican a lo mismo, conservando esta tradición, aunque otros se han dedicado a la venta de ropa o souvenirs (estamos en una zona muy turística) o se han reconvertido en cafeterías.

Además de todo ello, los domingos otros comerciantes se unen a los habituales, vendiendo cuadros y grabados, antigüedades, baratijas y animales (sobre todo de pico y pluma).

Si ya de por sí el ambiente es impresionante, aún lo fue más al darme cuenta de que la plaza había sido rehabilitada en profundidad. El anillo central de puestos ha sido suprimido, auque la fuente (naturalmente también redonda) continúa en el mismo lugar.

El antiguo enlosado ha sido sustituido por otro más moderno. Las fachadas y los tejados de las viviendas también se han remozado. Y se ha colocado una cubierta a modo de voladizo de acero y vidrio que protege de la meteorología a vendedores, compradores y mercancías.

Sin embargo, estas mejoras (aunque algunos pueden no estar de acuerdo con ellas) no han restado ni un ápice del ambiente, colorido y sabor de la Plaza Redonda, este tradicional y bullicioso mercado de la capital del Turia.

Fotos | Eva Paris y nodepuedevlc en Flickr-CC En Diario del viajero | Valencia en Fallas: la Ofrenda a la Virgen, Un recorrido por la Ciudad de las Artes y las Ciencias (Valencia)

Temas

Publicidad

Comentarios cerrados

Publicidad

Publicidad

Inicio
Compartir