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Ruta por los cañones del Turia y los puentes colgantes de Chulilla
España

Ruta por los cañones del Turia y los puentes colgantes de Chulilla

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Hoy nos calzamos las botas para disfrutar de uno de los paisajes más espectaculares del interior de la provincia de Valencia, la que transcurre por los cañones del Turia y los puentes colgantes de Chulilla.

Se trata de una ruta sencilla, para todos los públicos, al menos quienes no tengan problema en asomarse a los puentes colgantes, ya que uno de los mayores alicientes es atravesar estas estructuras sobre el río Turia, ¿o tal vez practicar escalada? Quizá darse un baño en la playa fluvial...

Para iniciar nuestra ruta nos trasladamos a la localidad valenciana de Chulilla, un pintoresco pueblo desde el que parte el precioso recorrido por los cañones del Turia pasando por dos curiosos puentes colgantes sobre el río.

Junto al río Turia, la erosión del caudal con el paso de los siglos ha creado una hoz y el Salto de Chulilla, un cañón de 160 metros de profundidad y 10 metros de anchura por el que nos movemos entre pinares, junto a zonas de escalada y muchos lugares ideales para descansar.

El cañón tiene una longitud aproximada de unos cuatro kilómetros (llega hasta la presa del embalse de Loriguilla) y es uno de los parajes más bonitos y a la vez menos conocido de la Comunidad Valenciana. Esta excursión se conoce como la Ruta de los Pantaneros y Embalse de Loriguilla y se realiza por el sendero SL-77.

Chulilla

Dejamos atrás el pueblo aupado en la montaña y enmarcado en lo alto por la muralla para empezar la ruta y muy pronto asomarnos al mirador de la Carrucha sobre el Turia, desde una altura de 200 metros. Abajo, el Charco Azul es el lugar idóneo para quienes quieren practicar la pesca o darse un baño en el río.

Y es que si viajamos a Chulilla en época estival podremos escoger entre varias zonas aptas para el baño, remansos naturales en la cuenca del Turia, como el Charco Azul, la Peña la Judía, las Canales, El remanso las Mulas...

La ruta senderista es apta para toda la familia (Chulilla está reconocida como "Municipio turístico familiar"), se disfruta de la visión de los cortados labrados por la fuerza del río en el terreno, un paisaje espectacular que es el mayor valor de este recorrido.

Entre la vegetación ligada al curso de agua del Turia encontramos sauces, cañas, chopos, adelfas, zarzas... con algún ejemplar de taray e incluso algún pino carrasco, aunque este es más frecuente en las zonas más alejadas del agua, en el interior del cañón (y en zonas no afectadas por los incendios de 1994).

Entre la fauna protegida del lugar, encontramos especies como la rana y el sapo común, el lagarto ocelado y el galápago leproso, la alondra común, el arrendajo y el triguero, la rata de agua, la musaraña gris, el erizo europeo, la garduña, el tejón, la comadreja, la ardilla roja, la madrilla, la nutria en peligro de extinción...

Puente3

Puentes colgantes de Chulilla

Al principio de esta ruta (partiendo desde el pueblo) hay algún tramo más peligroso, estrecho en lo alto del barranco, pero en general el recorrido es muy asequible. Pronto el camino se ensancha y nos acercamos al lugar donde la garganta del río es atravesada por los puentes colgantes de Chulilla.

Se trata de dos puentes que nos permiten cruzar de uno a otro lado del río sorteando el estrecho barranco, que se inauguraron en 2013 dentro de los trabajos de adecuación del entorno del Paraje Natural Municipal "Los Calderones" (declarado en 2007).

El paraje está localizado en el término municipal de Chulilla, y está formado por las Hoces del río Turia y montes adyacentes, desde el pie de presa del Pantano de Loriguilla y el barrando de Vallfiguera, comprendiendo una superficie de más de 538 hectáreas.

Tras descender por un buen tramo de escalones llegamos al primero de los puentes colgantes, el más próximo a la población, donde un cartel nos advierte que no se hagan movimientos bruscos sobre él. No obstante, los puentes son muy seguros, con los laterales protegidos.

Este puente mide 25 metros de longitud y sirve para cruzar el río Turia de la margen izquierda a la derecha, con un poco de pendiente, a una altura de unos 20-25 metros sobre el nivel del agua.

El moderno puente colgante ocupa el lugar del antiguo que se construyó para los habitantes de Chulilla que trabajaban en la construcción de la presa del pantano de Loriguilla.

Puente colgante Chulilla

Una vez en el otro lado del río ya avanzamos junto a su ribera y podemos tocar sus aguas, aunque hay que tender precaución si baja crecido. Enseguida atravesamos el otro puente, menos impresionante al estar a una menor altura, ya que se sitúa en la parte baja del cañón.

Si continuamos por la margen del río, desde la profundidad de la garganta, nos enmarcan las impresionantes paredes que aprovechan los escaladores para practicar su deporte favorito. No en vano Chulilla también es un destino conocido para la escalada deportiva.

En distintos sectores del impresionante cañón de roca caliza encontraremos cientos de vías de escalada deportiva, con grados entre 5 y 8c+, muy apreciadas por los aficionados, especialmente en días de invierno, cuando el calor no aprieta.

Las pinturas rupestres de la zona, la historia del oficio de los madereros que vemos reflejada en distintos paneles explicativos o las cuevas son otros alicientes en los alrededores.

Si continuamos nuestro camino por aquí, llegamos al pantano de Loriguilla (la ruta se puede hacer en el sentido contrario), que ocupa una superficie máxima de 364 hectáreas y sobre cuyas aguas se puede ver ruinas de antiguas edificaciones que se inundaron para su construcción.

En fin, la ruta por los cañones del Turia y los puentes colgantes de Chulilla nos deja estampas inolvidables y además alrededor de la localidad hay otras opciones, un total de 60 kilómetros de sendas para descubrir estos paisajes del interior de la provincia de Valencia.

Fotos | Chulilla.es, Y. Ballester y Luis Herram en Flickr-CC

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