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Harrogate: sus alrededores (1ra parte)

Harrogate: sus alrededores (1ra parte)
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En el post anterior he mencionado qué se puede ver y hacer si pasamos unos días en la ciudad balneario de Harrogate en el corazón de Yorkshire, Inglaterra.

Pero si vas de visita a esta preciosa localidad te recomiendo dejarte algo de tiempo disponible para recorrer sus alrededores. A apenas pocos minutos del centro se pueden encontrar atracciones muy interesantes que vale la pena visitar.

A apenas 3 kilómetros del centro de Harrogate encontramos RHS Harlow Carr, un jardín botánico de 27,5 hectáreas, ideal para pasar una tarde relajada, inspirarse y deleitarse con el colorido del paisaje.

Está dominado por bosques, agua y piedra y repleto de todo tipo de especies de flores, árboles y arbustos. Abrió en 1950 y forma parte de uno de los cuatro jardines botánicos británicos administrados por la RHS (Royal Horticultural Society).

Se puede llegar en coche, en un autobús que parte de la estación de Harrogate cada 20 minutos, en bicicleta o lo más recomendable, hacer una caminata de una hora desde Valley Gardens por una senda cuyo recorrido parte del Royal Pump Room Museum y desemboca en la entrada del RHS Harlow Carr.

Para descansar de la caminata podemos tomar alguna de las delicias que nos ofrece la tienda de Bettys Café Tea Rooms dentro de RHS Harlow Carr, la segunda que posee en Harrogate. Allí se puede tomar un té “con fundamento” mientras se admira la vista de los jardines.

También a tiro de piedra de Harrogate, a apenas 10 minutos de autobús desde el centro, encontramos la bucólica villa de Ripley con su iglesia y su castillo, al que hemos entrado. El tiempo parece haberse detenido en este pequeño enclave del norte de Yorkshire. Comprenderán lo que digo al ver la foto de The Ripley Store, una tienda tradicional, que bien podría ser una imagen de hace un siglo atrás.

Se pueden visitar los alrededores del castillo, las tiendas, la iglesia All Saint´s del 1.400 y el famoso The Boar´s Head Hotel and Beer Garden, aunque hay que pagar entrada (15 libras- abierto todo el año) para acceder al castillo y sus jardines. Pero vale la pena.

El castillo de Ripley está aún hoy habitado por los Ingilby, la misma familia que es propietaria desde hace 700 años. Ellos viven en un ala privada del castillo, mientras que otra está acondicionada para recibir visitas.

Las visitas guiadas son en inglés, pero muy entretenidas pues nos cuentan curiosas historias de la familia en tiempos de la Guerra Civil, relatos de amor y de conspiraciones. Podemos ver las diferentes salas del castillo, los retratos de los integrantes de la familia a lo largo de los siglos, los detalles de decoración que todavía se conservan y las anécdotas que tienen detrás. También curiosidades como el libro de recetas escrito a mano por el ama de llaves en 1680, armaduras usadas durante la guerra, un escondite secreto en la torre del castillo y la famosa cabeza de jabalí que le dio nombre al hotel de la villa.

Al terminar la visita guiada por el castillo, no os podéis perder un paseo por los jardines de la propiedad. Hay un lago con patitos que hacen aun más idílico el cuadro. En cualquier época del año es precioso. Tuve la suerte de estar en otoño, una época muy bonita por el colorido ocre y rojizo de las hojas pero también promete en primavera pues florecen miles de flores de todos colores.

Os dejo con algunas fotos que he sacado en mi visita al castillo.

Más información | RHS Harlow Carr, Ripley Castle

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