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¿Estamos preparados física y mentalmente para ser turistas espaciales?

¿Estamos preparados física y mentalmente para ser turistas espaciales?
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El sueño de viajar al espacio ha acompañado al hombre desde que levantó su mirada a las estrellas. Durante muchas décadas reservada a los astronautas, esta posibilidad parece abrirse al común de los mortales a partir de la puesta en marcha de lo que se ha dado en llamar "turismo espacial".

Por el momento no hay posibilidades de que en el futuro cercano los "destinos espaciales" se conviertan en una opción al alcance de muchos. Los precios para un simple vuelo más allá de la órbita terrestre hacen que esta alternativa se escape del presupuesto del 99.9% de los turistas. Pero más allá del aspecto económico, en el ilusorio caso de que pudiéramos disponer de esos cientos de miles de dólares para hacer realidad nuestro capricho, ¿estaríamos preparados física y mentalmente para asumir el desafío de ser un turista espacial?

Por el momento, y ante la falta de regulación en este sentido, pareciera que cualquiera puede ser un turista espacial, mientras pueda pagarlo. No hay trabas de ninguna administración y el operador que organice el viaje será quien decida sobre la aptitud del solicitante. La FAA (Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos) sólo pide que el futuro turista sea informado de los procedimientos de seguridad por parte del operador del vuelo. Ver Requirements for Crew and Space Flight Participants Rule 211.

Hablando simplemente de los aspectos físico y psicológico y dejando de lado todo lo referido al manejo de la nave y al aspecto militar o científico, pensemos en la preparación que tienen los astronautas para cualquier misión en el espacio. ¿Crees que podrías compararte con ellos? Un simple mortal, de trabajo normal, actividad física media y salud estándar ¿está en condiciones de subirse a una nave y salir de la órbita terrestre como si abordara un vuelo normal?

Ya hay mucho publicado sobre los efectos de los viajes espaciales en el cuerpo humano. Ya en el 2009 un grupo de profesionales de la salud reunidos en una asociación médica (Aerospace Medical Association Commercial Spaceflight Working Group) publicaron un documento en el que detallan los efectos de estos viajes en el cuerpo de un simple turista que viaje al espacio por unas horas: pérdida de apetito, mareo, fatiga, insomnio, deshidratación, dolores de espalda, náuseas, etc. Sin embargo, pensemos que estas conclusiones salen de estudios realizados a personas sanas y fuertes embarcadas en una tarea profesional en el espacio, y no en un turista cuya principal cualidad es tener el dinero suficiente para pagar el vuelo.

Ya se han cumplido 12 años desde el viaje del primer "turista espacial", Dennis Tito, quien pagó 20 millones de dólares para cumplir su sueño.Le siguieron seis mas hasta el momento. Mucho se ha andado hasta el presente, con naves, aeropuertos espaciales y agencias especializadas.

La primera generación de turistas espaciales estará formada por personas de altos ingresos y libertad de tiempo para dedicarse a la preparación y experiencia de un vuelo al espacio. Esta gente puede llegar con algún problema médico, incluso que no conozca. Pero parece ser que las condiciones de los estos vuelos tal como se realizan en la actualidad no presentarían grandes problemas para la mayoría de ellos: la máxima exigencia se vive durante el despegue y los primeros kilómetros, luego unos minutos de ingravidez a 100 km de distancia, disfrutar de unas vistas increíbles y probablemente alguna náusea y vómitos antes de emprender el veloz viaje de regreso a tierra.

Supongamos que esta experiencia podemos soportarla casi todos. ¿Qué pasará cuando el turismo espacial llegue a otros niveles? Cuando haya hoteles espaciales, circuitos y atractivos. Cuando en lugar de estar un par de horas allí arriba, el desafío sea pasar largos periodos de tiempo en el espacio.

El previsible aumento de interesados, y de las posibilidades de realizar turismo espacial exigirá definir criterios profesionales para establecer quién está en condiciones y quién no. En otras palabras, que a medida que los vuelos sean mas accesibles y los viajes mas largos, cualquiera se creerá capaz de volar al espacio, y habrá que poner una norma para cribar a los candidatos.

Video en Youtube En Diario del Viajero | Turismo espacial: la NASA propone normas para preservar el patrimonio en la Luna

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