
El flamenco es uno de los rasgos más reconocibles de España. Es la música que la identifica en cualquier rincón del mundo, y a pesar de los que reniegan de él, está firmemente unido a la “marca” España en ideario global. Pero el flamenco es mucho más que éso: es una cultura, una forma de ver el mundo, de expresar los sentimientos.
Asistir a un espectáculo flamenco es tal vez una de esas “salidas típicas“ que pocos extranjeros quieren perderse a su paso por España. Es verdad que muchos reductos sólo ofrecen una versión diluida, plástica, for export. Sin embargo, el viajero curioso puede encontrar fácilmente peñas flamencas en cada ciudad (especialmente en Andalucía) donde se reúnen amantes del flamenco popular y más tradicional.


