
En tiempos de escasez, las empresas suelen exprimir al máximo toda posibilidad de ingresos. O sea, que tratan de cobrarnos por todo aunque nos quieran hacer creer que nos “regalan” algo o nos colman con “ofertas”.
En el caso de las compañías aéreas low-cost, desde hace meses han ido incorporando el cobro por el equipaje despachado. Y los pasajeros… a callar y pagar. Este tipo de “sobrecosto” se estuvo aceptando en virtud de una tarifa aérea más baja. Pero ahora, con los combustibles en aumento y las tarifas “super” bajas en vías de extinción, ¿tendremos que seguir mirando para otro lado?
La Asociación de Consumidores de Aragón (UCA) se hizo la misma pregunta y contestó con un rotundo NO. Secunda una iniciativa de la Unión de Consumidores de España (UCE) en su denuncia a 13 compañías aéreas. Los temas puntuales de las denuncias son:








He hecho este trayecto en tren y puedo asegurar que costaba bastante más y no se disrutaba nada del paisaje. Por eso les pasaré un buen dato para que podáis optar por un viaje más agradable y económico.