
El territorio europeo está plagado de parques y monumentos naturales, muchos de ellos bien conocidos por todos, y que atraen anualmente miles de turistas y viajeros. Hay, evidentemente, otros que no son tan conocidos pero si igualmente interesantes y que merece la pena visitar. En este artículo voy a hablar de cuatro de ellos, situados en Italia, Polonia, Noruega y Grecia. No son de los más famosos, por lo menos de puertas afuera de sus países, pero espero que os resulten tan interesantes y apetecibles como a mi.
Parque della Maremma. Situado en la costa de la Toscana y sólo accesible desde el pueblo de Alberese, donde está el centro de recepción de visitantes, por senderos estrictamente marcados de los que está prohibido salirse.
En su interior no hay refugios, bares ni restaurantes, por lo que el visitante ha de ir preparado para un día en la pura Naturaleza.






Se inaugura hoy un recinto de unos 14.500 metros cuadrados en el