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La calle Corrientes, la Buenos Aires que nunca duerme

La calle Corrientes, la Buenos Aires que nunca duerme
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Buenos Aires es bien conocida como "la ciudad que nunca duerme" gracias a las innumerables actividades de todo tipo, que se desarrollan en cualquier momento del día. La calle Corrientes es el escenario donde se desarrollan muchas de esas actividades culturales y es entonces "culpable" de esa fama.

Si es tu primer visita a Buenos Aires, querrás caminar la calle Corrientes. Si ya la conoces, querrás volver a vivir su ritmo y vida cultural. Su fama le precede: una avenida larguísima que atraviesa cinco barrios porteños y conjuga numerosos estilos arquitectónicos en los que podemos encontrar trocitos de París o Madrid.

La arteria es transitada a diario por miles de personas y resguarda en sus más de 70 esquinas el recuerdo de grandes personajes de la historia nacional como el cantor de tangos Carlos Gardel, el escritor Jorge Luis Borges o el humorista Alberto Olmedo.

Eje de la vida nocturna, cultural y bohemia de la Reina del Plata, esta arteria es conocida como la "calle" Corrientes a pesar de ser una amplia avenida. Recuerdo de su pasado que se continúa hoy en día en cada porteño y visitante.

Libro Librerias 980

Es una de las principales razones por las cuales la ciudad recibió la descripción de “Buenos Aires nunca duerme”. Carteles de luces que anuncian cines y teatros, coches que no cesan en su paso, puestos ambulantes de flores, revistas y otras mercaderías, restaurantes y cafés tradicionales abiertos a toda hora así lo confirman.

En total, la avenida se extiende por 8,6 kilómetros desde el palacio deportivo Luna Park, en el barrio de San Nicolás hasta el Cementerio de la Chacarita, el más grande y popular de la Ciudad, donde descansan los restos de reconocidos artistas, políticos, intelectuales y deportistas.

En la calle Corrientes encontrarás una realidad distinta a la de las calles y centros comerciales habituales. Es eje de la vida nocturna, cultural y bohemia. Los grandes teatros y las pequeñas salas se suceden junto con las librerías donde podrás encontrar casi cualquier libro (por raro o antiguo que sea) y podrás hablar de literatura, política o filosofía con los libreros y otros noctámbulos.

Avenida Corrientes

Un poco de historia de la calle Corrientes

La tradicional calle Corrientes, en la que hoy todo artista del teatro quiere ver su nombre iluminado en una gran marquesina, fue hace casi 300 años un simple sendero de tierra llamado Del Sol. En 1729, cuando se proyectó la construcción de un templo donde hoy se ubica el Obelisco, pasó a llamarse San Nicolás y según cuenta la historia allí se izó por primera vez la bandera argentina en Buenos Aires.

Para ese entonces, el fervor de la Revolución de Mayo generó un nuevo y definitivo cambio de nombre al de Corrientes,en honor a la que parece que fue la primera ciudad argentina que adhirió a la causa de la Independiencia. Algunas de los más importantes transformaciones vinieron décadas más tarde cuando en 1936 se concluyó su ensanche y luego comenzó a proyectarse la Línea B del Matro (el "subterráneo").

Entre los primeros teatros que se construyeron sobre la arteria se encuentran el Ópera, el Odeón y el Politeama Argentino. Recién a principios del siglo XX se sumaron también cafés y restaurantes que desde entonces mantenían sus puertas abiertas durante la noche. Gracias a esta vocación noctámbula, Corrientes se convirtió a la calle predilecta de músicos de tangos, artistas e intelectuales que se enredaban en largos debates.

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Atraviesa cinco barrios porteños

Para hacer el circuito por calle Corrientes, sólo necesitas un mapa y muchas ganas de caminar. Una de las recomendaciones es comenzar por el barrio de San Nicolás y ascender hacia la Chacarita. El recorrido de toda la calle Corrientes es un itinerario variado (y largo), lleno de atractivos y de más de ocho kilómetros que recomendamos recorrer por sectores.

La primera zona, que parte desde el pintoresco Puerto Madero y se adentra en el barrio de San Nicolás, es reconocida por sus áreas financiera y cultural, separadas simbólicamente por el Obelisco -en el cruce de la Avenida 9 de Julio-, uno de los emblemas históricos, turísticos y arquitectónicos de la Ciudad.

Una de las primeras visitas es al Luna Park, un Monumento Histórico Nacional, que fuera diseñado como estadio cubierto de box y en el que actualmente se desarrollan actividades artísticas, políticas, religiosas, deportivas y sociales. Fue allí donde la mítica Eva Duarte conoció a su esposo y tres veces presidente de la Argentina Juan Domingo Perón.

Bar Cao

Muy cerca, la caminata sigue por el Palacio de Correos, otro Monumento Histórico Nacional, un exponente de la arquitectura europea que fue convertido en el Centro Cultural del Bicentenario.

En el cruce con la calle Reconquista se concentra la zona financiera, donde se distinguen la Torre Club Alemán, también sede del Instituto Goethe; la Plazoleta San Nicolás, punto de reunión de los trabajadores del denominado “microcentro” porteño; y la Comisaría del Turista.

A la altura del número 400 de la calle Corrientes se encuentra el edificio Safico, en el que funcionan la mayoría de las agencias de noticias extranjeras; unos metros más adelante está el Edificio Transradio Internacional, con su reloj dorado de signos del zodíaco y estaciones del año.

Entre las esquinas más transitadas de toda la avenida se destaca la calle peatonal Florida, siempre llena de turistas buscando algo para llevarse a casa ya que concentra gran cantidad de tiendas de prendas de cuero y primeras marcas. En esa esquina se enceuntra una o obra maestra de arquitectura: un antiguo palacio neogótico que perteneció a la familia Elortondo Alvear y la Iglesia Metodista.

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A partir de la calle Esmeralda hasta la avenida Callao, Corrientes se transforma en el centro de la cultura y el entretenimiento de la Ciudad, por sus teatros, comercios, librerías y áreas gastronómicas.

La primera sala de teatro es la del Maipo (en el 449) y le siguen más adelante el internacional Gran Rex, el Tabaris y el Ópera actualmente "Citi" (todos a la altura del 800), donde se presentaron figuras de la talla de Ava Gardner, Édith Piaf y el Lido de París.

Mención aparte merece el antiguo Teatro Nacional (en el 906), en el que en 1933 cantó por primera vez en Buenos Aires el tanguero Carlos Gardel. La sala fue posteriormente destinada a las obras de revista, sufrió un feroz incendio en 1982 y reabrió sus puertas a principios del siglo XXI.

Entre los números 1.100 y el 1.700 se estima que existieron hasta 25 teatros. Hoy se ubican el Broadway; el Arteplex Centro; el Lola Membrives; El Multiteatro; el Metropolitan; el Lorca; el cine-teatro Premier; el San Martín, con tres salas teatrales, un cine, una fotogalería y talleres de vestuario, escenografía y decorados; el Picadilly; el Centro Cultural de la Cooperación; el Astral; el Presidente Alvear; y, el complejo cultural y comercial Paseo La Plaza.

Teatros En Calle Corrientes

También en estas mismas cuadras el viajero encuentra otros sitios recomendados entre cafés, restaurantes y confiterías tradicionales. Algunos de ellos son: El Foro; La Giralda, reconocida por sus chocolates con churros y destacada como uno de los bares notables de Buenos Aires; Ramos, en el que se reunían actores, periodistas y cineastas; La Paz, reducto de bohemios y socialistas; El Estaño, en el que se dice trabajó Aristóteles Onassis mientras se refugiaba en la Argentina; las pizzerías Güerrin, Los Inmortales, Las Cuartetas y Banchero Centro; la heladería El Vesuvio; y el Palacio de la Papa Frita, entre otros.

A lo largo de la avenida encontrarás placas, murales y monumentos que homenajean a diversos personajes como la actriz Tita Merello; el poeta Enrique Cadícamo; el humorista Alberto “el Negro” Olmedo; y el compositor de tangos Enrique Santos Discépolo.

El segundo barrio que cruza la calle Corrientes es Balvanera, donde la avenida se subdivide en tres pequeñas zonas: Congreso, Once y el Abasto. Un área destacada por sus comercios, carteles publicitarios y galerías elegidas sobre principios del siglo XX por las comunidades judías, sirias, libanesas y armenias para abrir sus tiendas.

Abasto Shopping Buenos Aires
Abasto de Buenos Aires

Entre los sitios destacados están la calle peatonal Santos Discépolo, donde verás el antiguo paso del primer ferrocarril argentino, murales y placas distintivas; La Casona del Teatro; el Centro Ricardo Rojas de la Universidad de Buenos Aires; y Cosmos UBA, para la difusión del cine independiente.

En dirección al cruce con Pueyrredón comienza el denominado barrio de “Once”, donde se comercializa ropa, telas, zapatos y otros productos al por mayor y menor.

Hasta la calle Anchorena se extiende el denominado barrio de “Abasto”, una de las zonas más visitadas por el turismo tras los pasos de Gardel, por tratarse del barrio de su juventud. Sobre la calle Jean Jaurès se encuentra la Casa Museo y el Paseo del Fileteado.

Entre los distintivos de la zona está el Centro Comercial Shopping Abasto, uno de los más grandes de Buenos Aires, en el que hay comercios, salas de cine, patios de comidas y un Museo especialmente dedicado a los Niños; y el Abasto Hotel, el primer cinco estrellas que se construyó bajo la temática del tango, con clases para aprender la danza, venta de indumentaria y espectáculos en vivo.

Llegamos luego al tranquilo barrio de Almagro, principalmente residencial. La mayor actividad se registra entre Avenida Medrano y Bulnes, por la existencia de algunos comercios. Hasta hace algunos años funcionaba allí el tradicional Mercado de las Flores, donde se estima se vendían hasta 400 mil canastos de flores por año, pero el solar fue adquirido para un templo evangélico.

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Un poco más adelante, aparece el barrio de Villa Crespo, uno de los tramos de la avenida que fue elegido por el escritor Leopoldo Marechal para situar su novela Adán Buenosayres. En esta zona abundan las tradiciones judías y es muy fácil de encontrar, por ejemplo, panes sin levadura por el Pésaj. A tu paso, si tienes hambre y quieres una experiencia típicamente argentina, ve a la pizzería Imperio. En el paseo encontrarás una plazoleta con un monumento dedicado al pianista y compositor de tangos Osvaldo Pugliese.

El cruce con la avenida Dorrego marca el inicio del quinto barrio que atraviesa la calle Corrientes: Chacarita, muy visitado por el turismo por su amplio y popular cementerio en el que descansan los restos de varios personajes de la historia nacional como Perón, Gardel, Ringo Bonavena, Norberto Napolitano (Pappo), Severino di Giovanni, Paul Groussac, Aníbal Troilo, Astor Piazzolla y Osvaldo Soriano, entre otros.

En Buenos Aires encontrarás 175 teatros y casi 200 cines, muchos están reunidos alrededor del eje de la calle Corrientes. La avenida abierta todo el día en la ciudad que nunca duerme.

Fotos | DisfrutaBuenosAires, Turismo Buenos Aires y María Victoria Rodríguez
En Diario del Viajero | Ruta de casas históricas en Buenos Aires

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