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15 cosas que NO debes hacer viajando por China

15 cosas que NO debes hacer viajando por China
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China no es un país fácil para viajar. No es sólo por su tamaño y densidad de población, que ya son motivos suficientes de por sí; sino también por la barrera idiomática (muy poca gente habla inglés), las costumbres sociales (los chinos son muy suyos), los niveles de limpieza, polución, consideración ciudadana, respeto a las normas de tráfico, insuficiente o inadecuadas redes de transporte en algunas zonas, alimentos extraños. Y un largo etcétera.   Durante los dos años que pasé en China he conocido amantes y detractores de la gran potencia asiática. Yo, personalmente, sufro una dicotomía amor-odio por este país. La mejor forma de salir de dudas respecto a China es ir allí y vivirla en primera persona, pero si no tienes la oportunidad o no te decides a ello, lee esto primero. Como ya existen multitud de documentos donde podrás informarte sobre sus maravillas culturales, monumentales o gastronómicas, amén de mil consejos para pasarlo bomba, yo te voy a dar consejos (con mucho humor) sobre lo que NO debes hacer en China nunca jamás. 

1. Esperar encontrar pato laqueado y "lollitos de plimavela" en cada restaurante.

Porque no, porque la comida china de los restaurantes chinos de España es mentira. En China se comen otras cosas y, si no tienes la suerte de encontrar un menú en inglés, la mitad de las veces no sabrás ni lo que estás pidiendo. Busca restaurantes con fotos de sus platos, cruza los dedos, y acepta tu destino con entereza. Espero que te guste mucho la comida picante. No esperes encontrar un tenedor ni aunque lo pidas (si es que sabes pedirlo y te entienden). Llévatelo contigo o, mejor, aprende a usar los palillos, que cuando el hambre aprieta son mucho más sencillos de utilizar de lo que pensabas.

shaokao
El "shaokao", barbacoa con todo tipo de ingredientes, está en cualquier ciudad China

2. Intentar engañar a un chino.

Durante los últimos 5.000 años sobran dedos de una mano para enumerar los extranjeros que han engañado a un chino. Ninguno vivió para contarlo. Por tu salud física y mental acepta que son más listos que nosotros, o más testarudos; la cuestión es que nunca jamás saldrás ganando en una discusión con ellos. Acepta que si vas a China te van a “engañar como a un chino” de forma rutinaria, no te lo tomes con acritud. Ahórrate el enfado y sé feliz.

anciana
Los chinos son seres superiores, mirad si no a esta ancianita

3. Entrar en un servicio público.

Sobre todo después de comer. Sobre todo si es una estación de servicio en alguna zona remota. Y no tan remota. Lo que verás allí es algo que se te clavará en la memoria para el resto de tus días. Ten preparado 1 yuan pues, encima, es lo común tener que pagar para visitar el pestilente agujero. Si eres aprensivo, lleva un pañuelo perfumado que puedas ponerte en la nariz, en ocasiones es cuestión de supervivencia.

baño
Pues eso

4. Viajar durante fiestas nacionales chinas.

Salvo que te guste sentirte hacinado y dejarte el pellejo por encontrar transporte y alojamiento. La primera semana de Octubre y la semana anterior y posterior al Año Nuevo Chino (varía de fecha cada año, pero viene a ser entre enero y febrero) son las peores. Lo cierto es que últimamente da igual en qué época del año viajes, pues cada vez hay más chinos con alto nivel adquisitivo que se suman a la moda del turismo interior. Por eso, NO debes:

tickets
Ticket office. Esto es lo que pasa si viajas durante una fiesta nacional China

5. Pretender encontrarte solo.

Has visto fotografías alucinantes sobre tal o cual sitio en China, y estás deseando llegar para hacerte la foto de tu vida, que colgarás en el salón de tu casa para envidia de tus amigos. Pero cuando pones pie allí, ya hay unos cuantos cientos de turistas copiando tu idea, así como armando una escandalera que rompe todo el encanto. Pero hay esperanza: los chinos suelen viajar en grupos masivos, y los guías suelen ir siempre por los mismos lugares. Si te sales del camino marcado aún tienes una oportunidad de encontrar paz y magia. Eso, o levantarte mucho más temprano, antes de que aparezcan los tours (suelen llegar a las 9:00 o 9:30), o quedarte hasta que se ponga el Sol y se vayan yendo progresivamente a cenar (en China se cena alrededor de las 19:00).

mirador
Tendrás que dar codazos para abrirte hueco en cualquier mirador

6. Convertirte en una estrella del rock.

Te tratarán como tal, te mirarán con fascinación, no cesarán de dispararte fotografías como si estuvieras desfilando por la alfombra roja camino de los Oscars –aunque en las grandes ciudades como Beijing o Shanghai esto ya ocurre menos-. En muchos lugares los turistas chinos dejarán de prestar atención a los increíbles paisajes o milenarios monumentos con tal de observarte a ti, el extranjero. No apto para personas que se agobian siendo el centro de atención. Ah, y que no se te suba a la cabeza, pues muchos occidentales se vuelven arrogantes (hasta el punto de dar vergüenza ajena) y la vuelta a casa es una dura bofetada de realidad.

monos
Los pobres monos de feria atren en China las mismas miradas que un extranjero

7. Querer visitar sitios gratis.

En China se paga por todo. El turismo se ha convertido en un negocio donde todos se quieren hacer ricos, y encontrarás que si visitas, por ejemplo, unos campos de arroz tendrás que abonar ticket de entrada en varias zonas, y que estos tickets cuestan lo mismo que visitar la Ciudad Prohibida de Pekín (cinco o seis euros es lo normal en cualquier sitio). Pagarás por hacer pis, por entrar a un pueblo o por pisar un parque. No habrá casi ningún sitio de interés que puedas visitar de forma gratuita. Aún así, el alojamiento y la alimentación son económicos, y China aún es un país asequible. Por poco tiempo.

ancianas
Siempre habrá una anciana con cara de buena gente dispuesta a sacarte los cuartos

8. Hablar chino si no sabes hablar chino.

Que no, que aunque tu guía de viajes te escriba con abecedario latino la manera de leer los caracteres chinos, no vas a conseguir hacerte entender. Funciona así: si la persona a quien te estás dirigiendo tiene interés en entenderte, lo tendrás difícil aunque igual lo consigues. Si a quien estás hablado no te quiere entender, ya puedes ser bilingüe en mandarín que has fracasado de entrada por el simple hecho de tener cara de extranjero. Manejar los tonos del mandarín necesita de meses de estudio del idioma, y los chinos ni siquiera esperan que puedas hablar su lengua, por lo que tampoco esperan entenderte ni se esfuerzan por ello. Lo más sensato que puedes hacer es llevar escritas las frases en caracteres chinos y que el interesado las lea por sí mismo.

warming
warMing! El problema del idioma no es ninguna broma

9. Intentar comunicarte por gestos.

Tampoco funciona. Lo siento, no pretendo ser aguafiestas, solo te estoy advirtiendo. Puede llegar a ser desesperante, pero la capacidad de entender el lenguaje corporal es inexistente en la mayor parte de la población china. No son tan expresivos como nosotros, o no están acostumbrados a ello. O simplemente no están programados para entender al extranjero bajo ninguna de sus manifestaciones comunicativas. Ir a un supermercado, señalar un vaso de plástico y poner cara de interrogación, no servirá para que el empleado te lleve al lugar donde están estos. Así mismo, es inútil pedir indicaciones con un mapa. Está demostrado científicamente que los chinos no disponen del gen que permite a los humanos ubicarse con un mapa.

turista
Este gesto sí lo verás a diario, poner los dedos en señal de victoria

10. Esperar a que los coches te dejen pasar.

No te confíes ni aunque el semáforo esté en verde para ti, muchos hacen caso omiso. Los pasos de peatones sin semáforo no sirven absolutamente para nada, y aunque te lances a cruzar por ellos más te vale correr si ves que un coche se te acerca. El tráfico es salvaje y los coches tienen preferencia sobre las personas.

paso-peatones
La carretera es un lugar salvaje donde no existen normas

11. Sentirte orgulloso tras regatear un precio.

Me remito al punto 2 para indicarte que, por mucho que hayas regateado un artículo, éste te podría haber salido más barato. Pide precio y divídelo por 4, ofrece todavía algo menos e intenta subir hasta plantarte en esa cantidad. Suena radical y será una dura negociación, mas aun así, el que venga después se comprará lo mismo más barato.

comunista
Pese a ser un país comunista, no he visto capitalistas mejores para hacer negocios

12. Aceptar posar en fotografías.

En realidad es una experiencia que hay que vivir, porque es una buena manera de conocer gente y echarte unas risas. Al menos las primeras veces, antes de que te resulte agobiante que te soliciten fotos conjuntas sin sucesión de continuidad. Te aviso de las consecuencias. Primera, si aceptas una foto vendrán muchas más peticiones después; y posiblemente tengas que hacerte una foto con cada chino que haya en las proximidades, lo que no es ninguna broma. Segunda, esas fotos serán subidas a las redes sociales chinas como el mayor trofeo de la semana de vacaciones; la foto con el extranjero (mono de feria) será vista por miles de chinos, si no millones, en los próximos días. En cualquier caso es la mejor manera de predisponerte a lo que indico en el punto 15.

novios
Si una pareja de novios te invita a fotografiarte con ellos... terminarás como en el punto 15

13. Poner en duda sus costumbres o supersticiones.

Que el pene de tigre triturado sirva o no para curar la impotencia no es asunto de tu incumbencia. Qué poético. Los chinos están orgullosos de sus 5.000 años de tradiciones y costumbres, no pretendas llegar tú y hacerles entrar en razón, pues entrarás en una discusión que no te va a llevar más allá de tu propia frustración. Si tampoco te gusta que escupan sonoramente en tus mismísimas narices o que se cuelen irremisiblemente delante de ti sin guardar cola, estás perdiendo el tiempo quejándote.

gato
Que sí, que el gato trae buena fortuna. Y punto.

14. Quejarte si algo está viejo, sucio o roto.

En un país hasta hace poco tercermundista (y aún lo es en según qué regiones), donde viven 1.400 millones de personas compartiendo escasos recursos, todo lo que no esté relacionado con el dinero o la estricta supervivencia es totalmente accesorio e irrelevante. Cuando vayas a China, abre tu mente y relativiza la importancia de las cosas.

puerta
Si esta es la puerta de la habitación del hotel, imagínate el resto

15. Aceptar una invitación a beber.

Salvo que estés dispuesto a emborracharte como una cuba y luego escribir un artículo sobre 15 cosas que NO debes hacer cuando viajes a China.

heroe
Literalmente: "la pileta del héroe". En discotecas.

Fotos | Juan Alberto En Diario del Viajero | Mercado de solteros de Nanjing En Diario del Viajero | Chinglish básico

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