Compartir
Publicidad

La comida callejera de Bangkok está en vías de extinción

La comida callejera de Bangkok está en vías de extinción
Guardar
4 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Una de las cosas que más nos gusta al visitar lugares (o por lo menos a mí) es lanzarse a disfrutar de la gastronomía local, sobre todo en sitios donde hacerlo forma parte de la experiencia completa del viaje. Pero si ahora vas a Tailandia lo de mezclarte entre los puestos de comida callejera de Bangkok y sentirte envuelto por sus olores, colores y sabores está en vías de extinción.

Los vendedores callejeros de comida de Bangkok, con sus planchas de cocinar, sus cuencos, sus arroces, su pad thai, sus olores y sus mesas comunes en las que sentarse a comer, tienen los días contados bajo la idea municipal de abrir la ciudad a la gente y liberar las aceras de puestos, lo que haría que la gente no tuviera que caminar por la calzada y así se descongestionaría el tráfico. Los medios de comunicación que antes se hacían eco de la imprescindible visita ahora hablan con tristeza de su desaparición.

Thai 2

Pero está claro que la comida callejera de Bangkok había trascendido más allá de lo meramente gastronómico siendo uno de sus mayores reclamos turísticos, e incluso ejercía de unión entre las gentes de diferentes estratos sociales, que se sentaban a comer juntos sin importar el nivel económico.

A primeros de año los puestos del Soi 38 ya desaparecieron para dar paso a un gran proyecto de condominio, y eso sólo fue el principio porque antes del 5 de septiembre todos los vendedores a lo largo de Sukhumvit Road, desde Soi 1 a Bang Na deben desalojar el área. En los dos últimos años otros muchos, y no sólo de comida han caído también bajo las prohibiciones, como el mercado de de flores de Pak Khlong Talad, que pasó de ser original y visual a una especie de centro comercial prefabricado.

La pérdida de toda la comida callejera de Bangkok es la pérdida de su identidad más profunda, es desproveer a la ciudad de su tradición, sus colores y sus olores. Toda una pena, porque probablemente haya algún término medio entre modernidad y tradición.

Imágenes | Thomas Sauzede, Rob Taylor
En Diario del Viajero | Bangkok podría estar bajo el agua en 30 años
En Diario del Viajero | La casa de Jim Thompson, en Bangkok

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Ver más artículos