Me encuentro en Rajasthán, en Udaipur para ser exactos –allí donde rodaron la escena de Octopussy del hotel en el lago- y como estaba un poco harta de ver vacas y de “Entra en mi tienda, sólo mirar” pues me he ido a montar a caballo, aprovechando que tienen una raza de purasangres que criaban los mismos Maharajas.
Tampoco hacía falta que se esmeraran mucho en el adiestramiento porque la verdad, cuando se pone el bicho al galope parece un avión despegando (sí, estoy viva para escribir esto de casualidad, va a ser que tengo buena suerte).
Así que estaba allí subida al caballo en un escenario bellísimo. Remontando el curso seco de un río, entre la tierra ocre salpicada de árboles, galopando por las colinas, con un valle que se abría en un lago cubierto de flores de loto y a lo lejos montañas de tierra desnuda; un paisaje sobrecogedor. Y con esta profundidad de espíritu que me estoy descubriendo, me digo a mí misma: Parece un anuncio de Marlboro.
Si es que a falta de otras distracciones me he puesto en plan amazona. Mañana me voy a montar en bici y hace un par de días me fui a montar a camello y a pasar la noche en el desierto.
Ya sé que es la turistada, ¿pero cuál es el problema? Ya noto cómo me crece la lana, pero mira; ¿para qué gastar neuronas pudiendo seguir al rebaño? Desde Varanasi, me he enganchado a la Ruta de los Turistas: pasando por Kakhurajo, visitando el Taj Mahal en Agra y ahora en Rajasthán.
!Va bien cuidarse de vez en cuando!
Bea Piñeiro


Me ha costado treinta y siete días, seis mil kilómetros sufriendo en trenes y buses como si los hubiera hecho de rodillas y me han picado tantos bichos como para hacer un manual de entomología, pero ya puedo decirlo
Vamos a empezar este post con un problema de matemáticas. A ver, niños y niñas, un tren sale de Chenai (Madras) a las 22:30 y tiene prevista su llegada a Calcuta 30 horas después. Si el trayecto es de 1.800 kilómetros, ¿con cuantas horas de retraso llegará?
Por aquí seguimos, sufriendo los rigores del clima. Dicen que se ha acabado el monzón pero no pasa nada porque ahora viene la estación de las lluvias, si es que aquí tenemos de todo, madame...