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Mis bibliotecas preferidas

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Y no me refiero a aquéllas en las que he pasado buenos momentos, donde a veces estudiar o consultar libros era lo de menos. Seguramente a nuestros lectores les interesen poco las estanterías metálicas y las mesas rayadas del instituto o de la facultad.

Hace unos días os hablaba de una recopilación de imágenes de las bibliotecas más bellas del mundo, y os anunciaba un par de ellas que para mí son especiales y no figuraban en aquella lista. Ambas se encuentran en un entorno monumentalmente privilegiado, así que su visita resulta muy cómoda. Particularmente me han cautivado la biblioteca de Santa Genoveva, en París y la Biblioteca de la Fundació March, en Palma de Mallorca.

La primera, a la que corresponde la fotografía que encabeza estas líneas, está situada junto a la iglesia que lleva su mismo nombre y junto a uno de los monumentos más visitados en la capital francesa, el Panteón. Con esta situación estupenda, si os acercáis a este rincón parisino os recomiendo hacer una parada en la biblioteca de Santa Genoveva.

Cuenta con un volumen de archivo de unos dos millones de documentos, y el edificio data de mediados del siglo XIX. Aunque por fuera imita un estilo renacentista, su interior destaca por ser muestra de la arquitectura del hierro. Esta tendencia arquitectónica empleaba dicho material, considerado innoble por algunos, para dotar de estructura a los edificios. La Torre Eiffel es otra muestra de este estilo que vamos a encontrar en París.

La biblioteca de Santa Genoveva fue la primera en usar una estructura metálica que iba desde los cimientos hasta la cubierta. Por dentro destacan sus columnas y vigas de hierro con formas arqueadas que sostienen las bóvedas en combinación con los ventanales que dejan pasar la luz exterior. Esa luminosidad se pierde al caer el sol, pero la sustituye otra especial.

Yo tuve la ocasión de entrar a la biblioteca cuando ya era de noche, y las lamparillas de mesa, clásicas, no dejan de otorgar calidez al recinto. Vale la pena entrar bajo los imponentes arcos y ventanales y sentarse en una de estas mesas aunque sea para consultar nuestro plano de París.

Fundacio March
A la biblioteca March de Palma de Mallorca le encuentro un encanto especial, a pesar de no tener tanta historia como la mayoría de las que se muestran en la recopilación de bibliotecas más bellas del mundo, y de ser bastante más pequeña.

El toque modernista que recorre sus estanterías me parece cautivador, y reconozco que he entrado alguna vez sólo para pasear entre los libros. Su archivo está especializado en temática balear, así que si deseáis encontrar información o documentos sobre las islas, es el lugar indicado.

Pero veamos dónde encontramos esta biblioteca tan especial. Se encuentra en el interior del Palacio March, un edificio singular, terminado en 1944, que merece una visita. Por menos de 5 euros se puede disfrutar del museo, con su importante colección de escultura contemporánea (Chillida, Rodin...), su patio con vistas privilegiadas y algunas de las salas más bellas del palacio.

No hemos de perdernos mucho para localizar la biblioteca y el Palacio, ya que están en el eje turístico central de Palma: junto a la Catedral y el Palacio Real de la Almudaina. Y, cómo no, con vistas al Mediterráneo. ¿Tienen nuestros lectores alguna biblioteca especial que añadir al listado?

Más información | Bibliothèque Sainte-Geneviève, Biblioteca de la Fundació March En Diario del viajero | Las bibliotecas más bellas del mundo

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