Compartir
Publicidad
Els Encantats, espectacular paisaje de los picos Encantados en los Pirineos
España

Els Encantats, espectacular paisaje de los picos Encantados en los Pirineos

Publicidad
Publicidad

Hoy nos trasladamos a uno de los paisajes más impresionantes de los Pirineos en Lleida. Los Encantados​ (en catalán, Els Encantats) son dos picos situados junto al lago de San Mauricio, que sirve de espejo para esta montaña de leyenda.

Cerca del río Escrita, en la comarca del Pallars Sobirá, los picos gemelos están incluidos en el parque nacional de Aigüestortes y Lago de San Mauricio, siendo la montaña emblemática del Parque.

En su perfil son claramente distinguibles las dos cimas: la punta oeste, el Pequeño Encantado (Petit Encantat) con una altitud de 2738 metros y el Gran Encantado (Gran Encantat) con 2747 metros. Entre ellos se abre una gran garganta de 2624 metros.

Los dos picos son de pizarra plegada y roca calcárea que ha dado lugar a espectaculares agujas. Forman parte de un conjunto de rocas calizas metamórficas que hicieron emerger hace miles de años las emblemáticas cimas.

No son los picos más altos del Parque Nacional de Aigüestortes, pero al elevarse sobre el lago o "Estany de Sant Maurici" (aproximadamente a unos 1.900 metros de altitud) su imagen es una de las más fotografiadas.

Los Encantados en otoño

El Estany de Sant Maurici es una de las principales entradas al parque nacional de Aigüestortes (y también le da nombre), en la popular ruta de senderismo Carros de Foc. Junto al lago y al pie de la montaña hay un refugio, por lo que es fácil toparnos con estas increíbles vistas. De hecho, es uno de los rincones más frecuentados del Parque y por eso se ha convertido en símbolo, también de esta parte de los Pirineos.

Además, los picos Encantados sirven de guía y referencia para los senderistas en la zona. Los alpinistas que llegan a la cima de los picos pueden contemplar unas vistas aún más grandiosas: hacia el este se puede ver todo el camino hasta Pica d’Estats (el más alto de Cataluña), mientras que en dirección contraria están los picos más altos del resto del parque nacional.

Nos quedamos abajo y dejamos la escalada para los expertos. El paisaje es de prados alpinos que abrigan a la montaña ya desde unos 400 metros desde la cumbre. Más arriba, a partir de los 2.200 metros, las condiciones climatológicas son tan duras que pocos árboles pueden crecer y los bloques de roca aparecen casi desnudos.

La zona es inmensamente rica en biodiversidad. En sus lagos y montañas habitan unas 200 especies de vertebrados, de las que casi dos terceras partes son aves, entre las que destacan el urogallo, el pito negro, el quebrantahuesos, la perdiz pardilla, águila real...

En cuanto a los mamíferos, los más representativos son el rebeco, el jabalí, el armiño, la marta, el lirón gris, la ardilla roja, el corzo, la marmota y el gamo.

En los ríos principales y muchos de los lagos se encuentra la trucha común, anfibios como la rana bermeja, y el tritón pirenaico, que es destacable por su rareza. Entre los reptiles se pueden encontrar también la culebra verdiamarilla o la víbora.

Cubren el Parque bosques de abetos, pino negro y hayas y en los prados alpinos encontramos gencianas, ranúnculos, lirios, orquídeas y prímulas, entre otras.

Esta riqueza natural ha dado para diversos relatos y leyendas, como la que imagina el origen de los Picos Encantados.

Los Encantados Lleida

La leyenda de los Encantados

El nombre de "els Encantats" proviene, como el de otros muchos elementos geológicos, de una antigua leyenda. Según esta, dos cazadores, desearon una mañana de domingo ser los primeros en dar caza al rebeco o al ciervo, y por ello no atendieron a sus obligaciones religiosas: no acudieron a la misa dominical.

En efecto, ese domingo, que era el día de Sant Maurici (de ahí el nombre del lago), todos los habitantes del municipio de Espot subieron a la ermita que honraba a su patrón en su día, excepto estos dos cazadores que prefirieron ir a la montaña. Según otra versión, lo que hicieron fue burlarse de toda esa gente que sí iba a la ermita de San Mauricio.

Sea como fuere, siguieron buscando su caza y persiguieron un animal subiendo hasta la montaña en cuestión. Este hecho provocó que fueran maldecidos y un rayo fulminante provocó que los cazadores se transformaran en piedra para siempre, dos figuras petrificadas que hoy vemos en esos dos picos verticales.

Sin duda, al margen de la leyenda, algo truculenta como tantas, pisando tierra firme los espectaculares paisajes del Parque Nacional nos van a dejar un grato recuerdo de frondosos bosques y verdes praderas, de ríos y de profundos estanys, de cascadas y neveros...

Y entre esas postales, esperemos que os haya gustado el paseo por el más conocido y símbolo del Parque de Aigüestortes, el macizo de Els Encantats frente al estany de Sant Maurici.

Fotos | Abel Cerezuela Sanjulián, Francesc González y tonipostius en Flickr-CC

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio