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Visita al Monasterio de Veruela y el Museo del Vino del Campo de Borja

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A los pies del mítico Moncayo, en un paisaje propicio para el aislamiento y la soledad, se sitúa el primer monasterio cisterciense de Aragón, el monasterio de Veruela, en Vera de Moncayo, Zaragoza. Un ejemplo arquitectónico de sobriedad y belleza que nos traslada a otra época.

El conjunto monástico, que supone una muestra de diversos estilos sucesivos, abre sus puertas para que disfrutemos de su claustro, de la iglesia, el refectorio e imaginemos cómo debió de ser la vida de los monjes o de algunos de sus huéspedes ilustres. Respirando la tranquilidad del lugar entendemos que los monjes decidieran establecer en este paraje su pequeña ciudad allá por el siglo XII.

Entre los huéspedes más conocidos de este singular monasterio se encuentran los hermanos Béquer, a los que se dedica un interesante espacio en la cilla del monasterio. Aquí se expone la estrecha relación del poeta Gustavo Adolfo y su hermano el pintor Valeriano con el lugar.

Los muros semiabandonados del conjunto, enredados en la hiedra del tiempo, fueron sin duda fuente de inspiración para cada uno en sus respectivas artes, tal vez para las leyendas del literato.

El Monasterio, construido con los mejores materiales y de la mano de los artistas de la época, desde sus inicios en el siglo XII hasta su profunda renovación en el XVI, es hoy día y tras su reciente rehabilitación uno de los monumentos más visitados de Aragón.

Claustro Monasterio de Veruela

Pero aún no hemos acabado nuestra visita, porque en el monasterio, que fue un microcosmos autosuficiente, también podemos recorrer el Museo del Vino del Campo de Borja. Este se ubica en el antiguo aljibe, dentro del recinto amurallado del monasterio, y nos muestra los secretos de la uva y del vino gracias a un teatro virtual con monje cisterciense de la Edad Media incluido.

En el “mini cine” de dibujos animados conocemos a Granachica, la mascota infantil del museo, y todo sobre la transformación de la uva en mosto y en vino. Con el pisado virtual de los granos o la maqueta del tren “Borjica” que transportaba la fruta se completa esta visita a un monasterio muy particular.

Si tenéis pensado visitar el Monasterio de Veruela, no dejéis de consultar su programación cultural propia, ya que a menudo, especialmente en verano, cuenta con conciertos, recitales poéticos, exposiciones, teatro... Una manera de integrar el arte contemporáneo con el del pasado, en un marco excepcional.

Fotos | Angel y danielico en Flickr-CC
Más información | Diputación de Zaragoza
En Diario del viajero | Tres monasterios españoles para dormir como un santo, El Monasterio de los Jerónimos, una visita imprescindible en Lisboa, Meteora, los monasterios griegos que están casi en el cielo

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