
Amsterdam no sólo ofrece paseos en bicicleta, un barrio rojo y canales para navegar. Amsterdam también es un sitio en el que se puede apreciar el arte y la historia. Pues como una combinación de ello, una buena opción es la Museum Het Rembrandt-Huis, es decir, la Casa-museo de Rembrandt.
Allí los visitantes podrán ver y conocer el sitio en el que vivió y trabajó el artista, aquel sitio en el que pasó gran parte de su tiempo y en el que sucedieron los acontecimientos más importantes de su vida.
Se trata de la casa que Rembrandt adquiriró en 1639 cuando su situación económica se lo permitía. Pero, años después, durante 1656, el artista se declaró en quiebra y tuvo que vender todas sus pertenencias entre las que se encontraban su colección de arte y objetos exóticos.


