
En la localidad francesa de Allouville-Bellefosse se localiza uno de esos monumentos peculiares que nos gusta visitar en ocasiones en nuestros viajes y sobre los cuales intentamos hacernos eco e informar en Diario del Viajero.
El monumento en cuestión es una pequeña iglesia construída en un árbol y se la conoce como Chêne Chappelle (la capilla de Chêne).
Sobre su antiguedad hay varias versiones, pues si preguntamos a los lugareños ellos nos dirán que el árbol tiene más de 1.000 años de antigüedad. En época de Carlomagno, hacia el año 1035, se cuenta que ya era venerado, justo el año en que Guillermo el Conquistador se convirtió en duque de Normandía.
Los científicos sin embargo niegan que el roble sea tan antiguo, se estima que tenga alrededor de 800 años, lo que si le sitúa entre uno de los árboles más viejos de Francia.
El más viejo tal vez no sé, pero si se ha convertido en el más famoso al reunir a creyentes dentro de la corteza de su árbol.


