Tal como veníamos contando desde la semana pasada, Júzcar, un pueblo de la Serranía de Ronda, en la provincia andaluza de Málaga, debía decidir el pasado domingo en votación popular, si volvía a lucir sus paredes de el blanco tradicional o si mantenía el “azul pitufo” que la hizo centro de atención desde el estreno de la peli de estos personajes en la primera mitad de este año.
Júzcar se tiñó de azul para cumplir con un contrato con la productora de la peli de animación y servir de promoción del film a nivel internacional. A la sombra de esta iniciativa, los vecinos del pueblo aprovecharon el tirón promocional.
Los visitantes se multiplicaron, atraídos por un “pueblo blanco teñido de azul“. Menús, tiendas de recuerdos, rutas de recolección de setas (el alimento de los pitufos), paquetes especiales de alojamiento, tapas especiales y demás servicios fueron surgiendo en una marea azul que tiñó hasta el campanario de la iglesia de este pueblo de 200 habitantes.







